El jugador de futbol es tal vez el más indisciplinado entre los deportistas, pues ha sido contaminado por una serie de malos hábitos que, en ocasiones, hasta parecieran absurdos y en contra de lo que marca la lógica.
¿Te estarás preguntando el porqué de esto? Es muy sencillo, visualiza la última vez que entraste a un campo de futbol, ya sea para entrenar o para jugar. Las cintas desabrochadas, las calcetas abajo, sin espinilleras y aún bromeando con alguno de tus compañeros. Si no fue así, felicidades, eres de los pocos que respeta este deporte.
