Dentro del futbol existe un fenómeno que me tocó vivir como futbolista y como entrenador y sé que también a ti te ha pasado y más si estás en alguna división profesional.
El jugador de tercera y segunda división, es temeroso por naturaleza y en algunos casos, hasta en primera nacional. No me refiero a que sean temerosos dentro de la cancha, que no metan o que no enfrenten un mano a mano, no a eso.
Me refiero al miedo a hablar fuera de la cancha, a pedir opiniones, a preguntar "por qués" y buscar soluciones.
